Estrés
¡Diablos! ¿Qué pasa?
no he trazado ni una línea.
Mi cerebro se pasma
como ciruela seca
olvidada en el árbol,
la idea agusanada en el carozo
la pulpa picoteada,
las uñas comidas hasta el hueso
y no encuentro siquiera una palabra.
(septiembre, 1991)






