Lesbos
Alzando tus ásperas barreras
parecías marchar a otra galaxia.
Cuando la última pavesa
se apagó entre tus dedos
regresaste próxima y humana.
Me moriré esta noche si no fumo.
Y te dejé los míos
¡Tráeme más mañana!
Gorgona, ángel desgreñado.
Libertina mística,
valkiria frustrada,
distingue la poesía femenina
pues el hombre la desecha
Dañada como si en ti
se hubiese originado la tortura.
Trae reminiscencias de Howard Hugues
“si alzo mis defensas me contagio”
y sin embargo los espacios cerrados
te sublevan.
¡Tráeme más mañana!
Y al serpentear el humo
alzaste tus murallas.
Parecías de nuevo
viajar a otra galaxia.
Displicente y huraña
ni siquierea dejaste un adiós
ni agradeciste los cigarros.
(25/09/1989)






