Tristeza
Me gusta verla
mojando árboles y techos,
mientras yo tibia y cómoda
junto a mis libros
disfruto del té y la chimenea.
Me gusta verla,
mas, cuando empapa
los sufridos cuerpos,
regresando a su frío y sus goteras,
luego de hurgar en tarros basureros,
me vence la tristeza
Yo no soy su dueña
ni está cumpliendo mis deseos
y aún así la conciencia me molesta.
(19/07/1989)






