Alfonsina
Cuando la humanidad
se cubra
con su manto de sueños,
cuervos y gaviotas
lleven su chirrido
a la espesura
y las olas chisten
reclamando silencio,
irás en busca de sosiego.
Ve por castillos de arena
donde duermen
los duendes de la playa
Lentejuelas asomadas
a las grietas del cielo
te guiarán al mar.
No temas la marea
visitando tu cuerpo
de esmeraldas.
Algas oscuras, filigrana cobriza,
te abrirán paso
hasta el abismo
donde la sal
se aúne con el llanto
y tu angustia diluya
en las almas de suicidas
y románticos.
(07/08/1989)






