Poema de Muerte
Podría escribir mucho.
Escribir hasta que falten las ideas,
me falle el pulso
O dejar las páginas en blanco
y ver, así, transcurrir
la intemporalidad de la vida .
Escribir no escribiendo,
palpitando con oídos,
el gusto y el olfato
la danza desordenada del lenguaje.
O mejor, sentirse fatigado
y entregarse sin lucha
a las señas escritas
por la muerte
sobre la piel sudorosa
del enfermo.
(04/08/1995)






