Para Cleo (Soneto)
y al mirar esos ojos, adorada,
una viva pasión disimulada
veo en ellos arder, si mal no veo.
Amor es el dolor de Prometeo.
Es el mismo que siento bien amada,
cuando dañáis mi alma enamorada
despreciando burlona mi deseo.
Amor se quiebra al soplo de la brisa
cual delicado vaso cristalino.
Estad atenta al escanciar el vino
no deteriore el vaso vuestra risa
Y a este amor. Pues yo adoro tu canino
Averiado, tu exceso de tocino
(18/08/1995)






