Francotirador
Un ente soberano
asqueado en cada pulso,
sublevado.
El odio rasguña mis sienes,
invadiendo mis ojos escarlata.
Observo a fatuos, arrogantes,
enfurecidos a través de mortífero cristal.
Desato el bien atado instinto.
Condeno a unos absolviendo a otros.
Paso mi potestad sobre ellos.
Soy Dios por una vez siquiera.
Cuando todo concluya,
aunque este impulso
jamás torne a mi ser desposeído,
habré sido Dios de cualquier forma.
(1992)






