Adiós
¡Adiós!
Cuesta olvidar
el deseo, la pasión
que despertabas
excitando los nervios
enredado a mi piel,
a mis cabellos.
Te necesito
en los amaneceres
y en las sombras.
Te veo en la montaña,
en el verde salobre,
en el nido maltrecho
por la lluvia.
¿Recuerdas
mi afán inagotable
mientras lento te consumías
a mi lado?
Transformabas en color
mis horas grises
y en burbujas de gozo
mis angustias.
¡Adiós!
Te necesito
y te echaré de menos
cigarrillo.
(18/08/1995)






