Puntos de Vista
Vaya este nocturno pensamiento
a mi hija morena cual la greda,
elemental, distinta como ella.
Duendecillo burlón, severo como el tiempo,
tímido, audaz, simple, complejo,
sensitivo, mordaz, retrógrado, moderno,
distraído y variable como el viento.
Prefiere el libre verso
al poema en rima
y, aunque siente a Shakespeare
y le conmueve Lorca,
siente, también, y se conmueve
con Oda a la Cebolla.
Dice que el verso libre es el que entrega,
en el concepto repetido, el sentimiento
real y verdadero, que se siente y llega.
Así le agrada que yo escriba, por ejemplo,
lento, lentamente van las horas lentas
cual lentos caracoles arrastrándose en la niebla.
Y yo que expresaba en rima mis vivencias
he de parchar con rimado el libre verso
logrando un híbrido poema
extraña mezcla de clásico y moderno.
(15/01/1981)






