A una Desconocida

Desde mi ventana en movimiento
la atrapo con los ojos,
lleva la angustia del mundo
en bandolera.
Los estambres, flor marchita,
velan el rostro a medias
y la maldita lluvia
se confunde con la lluvia maldita
de su pena.
Llueve su faz, el árbol,
su silueta, el muro.
Maldita, maldita lluvia
que la llueve entera.
(21/17/89)






